sábado, 4 de agosto de 2018

LA PLAZA DE CANDELARIA

Descubre la singularidad de la plaza de Candelaria de Cádiz y la belleza de las torres miradores. Visita el restaurante "El Escenario", siempre de la mano de Onda Cádiz TV, con la participación del autor gaditano (ver TORRES MIRADORES)

domingo, 3 de junio de 2018

CONVENTO CARMELITAS DESCALZAS


El día 19 de Marzo de 1906 llegaron a Cádiz once religiosas que obligadas por las “Leyes Combes” de Francia, tuvieron que abandonar el Convento del Valle de los Cónsules, de Argel. Después de habitar en varias casas de alquiler vieron una casa en el barrio de San Carlos, en la calle de San Sebastián nº 4 (en la actualidad calle Costa Rica nº 4). El día 21 de 1923 se firmaron las Escrituras ante notario sin tener dinero para pagarlas pues la Comunidad debía casi todo lo que necesitaba para el sustento diario: leche, pan, medicinas. La Madre Teresa del Niño Jesús que era la priora confiaba todo a la Providencia divina y a la intercesión poderosa de la que por entonces era beata en la Iglesia: Teresa del Niño Jesús, conocida más tarde como santa Teresita o Teresa de Lisieux. A esta santa entregó sus preocupaciones, orando ante la bella imagen que la Madre Inés de Jesús, hermana carnal de Santa Teresita, le había enviado de la santita. Sta. Teresa de Lisieux no dejó frustrada la confianza de la Madre priora porque al poco tiempo alguien trajo un sobre. Al abrirlo la Madre se encontró escrito:” De parte de la Beata Teresita”, con la cantidad exacta que se necesitaba para cubrir los gastos de las Escrituras. Una vez más el Cielo favorecía a la necesitada Comunidad.

Fue ésta una de las últimas zonas de expansión urbana de la ciudad en su búsqueda de espacios para el crecimiento. Construido por el Conde de O’Reilly, gobernador de Cádiz, en 1784. El edificio representa muy bien el tipo de construcción plurifamiliar de mediados del siglo XVIII y se encuadra en esa necesidad de aprovechar al máximo el espacio urbano, tan escaso en la ciudad. En su aspecto exterior nada indica que se está ante la entrada de un convento de clausura. Sin embargo, ya desde el zaguán se observan dependencias comunes y clásicas en la configuración tipológica de estos edificios. Así en él se localiza el típico torno y a su lado la puerta de acceso al locutorio donde las hermanas reciben y hablan a los visitantes a través de la reja.

La iglesia está formada por tres naves separadas por pilares, destacando en su interior el retablo mayor que está estructurado en dos cuerpos y una sola calle. En el primer cuerpo se sitúa un sagrario donado por la madre de la Venerable niña María del Carmen González Valerio y que fue realizado con la plata procedente de dos piezas del ajuar personal de María del Carmen González. El segundo cuerpo corresponde a algún retablo reutilizado procedente, con probabilidad, de algunos de los conventos suprimidos de la ciudad. En él figura una hornacina central donde se sitúa la imagen de la Virgen del Carmen, muy querida por las hermanas del convento y que queda flanqueada por columnas corintias con el fuste profusamente decorado. El presbiterio cuenta además con dos hornacinas con las figuras de San José a la izquierda y Santa Teresa de Jesús a la derecha.

El locutorio es pequeño y sencillo en su decoración, destacando un lienzo pintado en 1923 por Federico Godoy que representa a Santa Teresa del Niño Jesús. Este cuadro tiene una pequeña historia de imposibilidades y premuras digna de ser mencionada. Las monjas del Corpus Christi quisieron unirse con un solemne triduo a los actos de beatificación de Sor Teresa del Niño Jesús en Roma. Para ello, sus hermanas del convento de Lisieux les enviaron una imagen de Sor Teresa del Niño Jesús a la que se le impidió pasar la frontera francesa y entrar en territorio español. Las religiosas al ver que no iban a poder tenerla para los actos encargaron con urgencia al citado Godoy que les pintase un cuadro de la Santa para así disponer de una imagen que acompañara la celebración del triduo. Posteriormente llegaría la imagen, que se encuentra hoy día en el convento, siendo muy venerada por las hermanas.

Por la calle Costa Rica se accede al convento de las Carmelitas Descalzas. Una vez dentro, observamos que el convento actual está formado por tres fincas unidas y llega hasta la Plaza Argüelles. En el monasterio conviven ocho religiosas: María Dolores, Guadalupe, Carmen Teresa, Matilde, Purificación, Inmaculada, María Teresa y Elena. Se respira paz, tranquilidad y recogimiento. La casa se ha arreglado y adaptado a las necesidades de la comunidad, tal y como explica la madre superiora, María Dolores. «Hay hermanas que son mayores y para salvar los desniveles del cambio de una finca a otra tuvimos que hacer estas rampas». La priora de este convento lleva cuarenta años en él y conoce a la perfección la historia del mismo. Pasamos por los dos pequeños patios interiores y en uno de ellos llama la atención una figura que representa a un alma abrazado a una cruz y con el escudo de la orden. «Se hallaba en el cementerio de San José y se recuperó para el convento», afirma la madre María Dolores. En una planta se encuentran las celdas de las hermanas y en otra tienen los espacios de trabajo. La zona alta del edificio, la azotea, sirve a las monjas como espacio para estar al aire libre y ver el cielo y la luz del día. Es un espléndido mirador desde el que contemplan la Bahía. Allí se encuentra también el sencillo columbario. La iglesia nueva, que se inauguró en 1965, tiene su entrada principal por la Plaza de Argüelles. Las hermanas acceden a ella por el coro. De este templo es de donde sale el cortejo del Caminito cada Miércoles Santo. Las hermanas están muy unidas a esta cofradía debido también a la cercanía con la capilla de la calle Isabel la Católica.

María Teresa es una de las hermanas más jóvenes. Es de Méjico y lleva diez años en el convento. «El origen de esta orden se debe a unas monjas francesas que llegaron de Argel y también otras mejicanas por lo que en mi país está muy arraigada y por eso tenemos mucha devoción tanto a la Virgen de Guadalupe como a la de Lourdes».

El obrador en el que realizan las formas eucarísticas para toda la diócesis se encuentra donde estaba la antigua iglesia. María Teresa explica que «se trata de un trabajo en serie: un día se hacen los panes, otro se humedecen, después se cortan y por último se empaquetan». A la semana realizan unas 20.000 formas. En esta comunidad todas las hermanas colaboran y tienen asignadas sus tareas a diario. Las jóvenes ayudan a las mayores. La más veterana es Guadalupe, quien a sus noventa y cinco años y medio aún participa en el empaquetado de las formas. Desde las 6.30 horas que se levantan y hasta las once la noche la rutina de las hermanas es rezo, silencio, trabajo, estudio y oración. «Decía el Papa Benedicto XVI que las monjas de clausura somos como el pulmón de la sociedad, como un oasis de paz; es otra forma de proyectar la vida», resume María Teresa.

TEATRO ROMANO DE GADES

El Teatro Romano de Gades fue ordenado construir por Balbo el Menor en el siglo I a de C. Tiene muchas similitudes con los teatros griegos.  Es el segundo teatro más antiguo del Imperio Romano, después del de Roma, el segundo más  grande de la Hispania Romana después del de Cordoba, tenia 120 m de diámetro y un aforo de más  10.000 personas. Fue descubierto en 1980.


El teatro sirvió para distintos fines, siendo un instrumento importante en la vida política y religiosa.

sábado, 2 de junio de 2018

BALNEARIO DE LA PALMA

El Balneario de Nuestra Señora de la Palma y del Real fue inaugurado en 1926 y sustituía a los tradicionales Baños del Real, instalación de madera que existía ya a comienzos del siglo XIX. El mal estado de las barracas llevó a que  la Diputación Provincial convocase en 1924 un concurso para construir un nuevo balneario, siendo aprobado el diseño de Enrique García Cañas que sigue el gusto ecléctico de la época.


Se trata de una construcción en hormigón armado que cuenta con dos núcleos bien diferenciados; el pabellón de acceso, levantado sobre la muralla, y el balneario propiamente dicho, construido sobre pilares en la misma playa. Consta de una zona central flanqueada por torres rematadas por cúpulas bulbosas, desde las que parten dos alas curvas, en cuyos extremos se abren pabellones cubiertos por cúpulas.


En todo el conjunto es evidente la influencia modernista, aunque también es evidente el historicismo oriental, típico de balnearios ingleses. Presenta escasos elementos decorativos, destacando el panel de azulejos que representan a la Virgen de la Palma, obra de Justo Ruiz de Luna.

El edificio en la actualidad acoge las dependencias del Centro de Arqueología Subacuática de Andalucía. Su campo de actuación se centra en la investigación del Patrimonio Arqueológico Subacuático existente en el territorio andaluz, a través de la documentación, intervención, conservación y restauración.

jueves, 31 de mayo de 2018

CONVENTO FRANCISCANAS CONCEPCIONISTAS DESCALZAS


Venta de exquisitos dulces

Este convento, situado muy céntrico entre las calles Feduchi y Montañés, perteneciente a las Franciscanas Concepcionistas Descalzas, data del año 1642, si bien su aspecto actual es consecuencia de sucesivas remodelaciones finalizadas en 1759.

Las dependencias conventuales se organizan en torno a dos patios de planta cuadrada, cada uno de los cuales consta de dos cuerpos con arcos de medio punto sustentados por columnas dóricas de mármol.


La iglesia responde al tipo de de cajón, con una sola nave paralela a la fachada. Tiene planta rectangular y cabecera poligonal, dividiéndose la nave en cuatro tramos por medio de pilastras toscanas pareadas. En el exterior destaca la pequeña portada, de movidas formas barrocas, cuyo vano de acceso se encuentra flanqueado por columnas pareadas con capitel de moño.


El retablo mayor, es una composición contemporánea a base de elementos barrocos de diversa procedencia. Se encuentra presidido por el grupo escultórico de Nuestra Señora de la Piedad, imagen de madera policromada fechable a finales del siglo XVII. A ambos lados el éxtasis de Santa Teresa y la visión de San Antonio, pequeños grupos dieciochescos de origen italiano.

Una de las puertas laterales alberga el grupo escultórico de la Sagrada familia, en madera policromada y atribuible a Luisa Roldán. Entre sus obras destacan los bustos del Ecce-Homo y la Dolorosa atribuidos a Pedro de Mena de mediados del siglo XVII.

Las Concepcionistas elaboran dulces durante todo el año y los venden a través del torno de la calle Feduchy al que acuden numerosos gaditanos y visitantes para probar las distintas especialidades que elaboran. El horario es de lunes a viernes es de 10,00 a 13,15 y 17,00 a 18,45 h. Sábado de 10,00 a 13,15 y 17,00 a 18,00 h. Domingos 11,00 a 12,30 h

miércoles, 30 de mayo de 2018

ALAMEDA APODACA


La Alameda Apodaca y del Marqués de Comillas es un paseo ajardinado del casco histórico de Cádiz, que corre paralelo al mar y a la muralla de la ciudad de este a oeste que se inicia en las murallas de San Carlos y termina entre el Baluarte de la Candelaria y la iglesia del Carmen. 

Este paseo, reservado de los temporales, se dispone sobre las murallas junto a la bahía y es, desde el siglo XVII, uno de los lugares más frecuentados de la ciudad. A lo largo de la historia ha sufrido varias reformas, pero la que conformó su actual aspecto fue realizada en 1926 por Juan Talavera y Heredia.


Sigue el gusto ecléctico del regionalismo, y destaca la ordenación de una variada sucesión de salones decorados con cerámicas sevillanas y elementos de forja que no impiden disfrutar de la visión del mar. Especialmente logrado resulta el diseño y disposición de las farolas sobre la balaustrada. Posee dos ficus centenarios traídos de Australia y unas vistas extraordinarias de la entrada a la Bahía.

La parte este del paseo recibió su actual nombre de Alameda Apodaca en 1856, en honor del almirante gaditano de ascendencia vasca, Juan José Ruiz de Apodaca y Eliza, (Cádiz 1754-Madrid 1835), último virrey de Nueva España y Capitán General de la Real Armada Española, mientras que el lado oeste se denomina del Marqués de Comillas por Claudio López Bru, segundo marqués de Comillas. En uno de sus salones se sitúa el monumento al Marqués de Comillas, proyectado en 1919 por Antonio Parera y Saurina. Se encuentra rematado por una airosa victoria alada, que descansa sobre un pilar alto, cuya base se encuentra decorada con esculturas y relieves.

La Alameda está incluida dentro de los Jardines de Interés Cultural ubicados en Cádiz que se incluyeron en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz en 2004.

PARQUE GENOVÉS


El Parque Genovés es la zona verde más amplia del casco antiguo. Permaneció al margen de la expansión urbana experimentada por la ciudad a lo largo del siglo XVIII,  por estar sometida a servidumbre militar. En aquella época ya era utilizada como lugar de esparcimiento y se conocía como Paseo del Perejil, a causa de su escasa y pobre vegetación.

A mediados del siglo XIX se creó un amplio paseo arbolado, llamado de las Delicias, que desembocaba en un jardín, y avanzado el siglo, en 1892, el alcalde Eduardo Genovés Puig, importante político que fue además presidente de la diputación y senador del Reino, acometió la remodelación definitiva, consolidando su aspecto romántico y el trazado que aún presenta. En su primera etapa de regidor realizó otro gran proyecto como el ensanche de la Plaza de la Catedral. Retirado de la política, el 5 de julio de 1897 Eduardo Genovés sufrió un ataque al corazón mientras paseaba por el parque que actualmente lleva su nombre, del que fallecería tres días más tarde. Fue nombrado hijo adoptivo y benemérito de la ciudad de Cádiz y acaparó numerosas distinciones. 

El parque tiene forma trapezoidal, limitando con el Hotel Parador Atlántico, el Paseo de Santa Bárbara,  la avenida Duque de Nájera y con la calle González Tablas, donde se encuentra la entrada principal. La puerta situada en este lado permite el acceso directo a una amplia avenida central, dividida en tres calles por una doble hilera de parterres simétricos.


El parque tiene interesantes especies de procedencia diversa, lo que lo convierte en un auténtico Jardín Botánico, y acoge un conjunto de pequeños monumentos entre los que destacan los levantados en honor de José Celestino Mutis y de José María Pemán, así como la popular fuente de los Niños del Paraguas. En él se encuentra el Teatro Pemán, un teatro de verano, en remodelación.


Uno de los lugares destacados del parque es La Gruta, lago con cascada donde conviven varias especies de aves.