jueves, 31 de mayo de 2018

CONVENTO FRANCISCANAS CONCEPCIONISTAS DESCALZAS


Venta de exquisitos dulces

Este convento, situado muy céntrico entre las calles Feduchi y Montañés, perteneciente a las Franciscanas Concepcionistas Descalzas, data del año 1642, si bien su aspecto actual es consecuencia de sucesivas remodelaciones finalizadas en 1759.

Las dependencias conventuales se organizan en torno a dos patios de planta cuadrada, cada uno de los cuales consta de dos cuerpos con arcos de medio punto sustentados por columnas dóricas de mármol.


La iglesia responde al tipo de de cajón, con una sola nave paralela a la fachada. Tiene planta rectangular y cabecera poligonal, dividiéndose la nave en cuatro tramos por medio de pilastras toscanas pareadas. En el exterior destaca la pequeña portada, de movidas formas barrocas, cuyo vano de acceso se encuentra flanqueado por columnas pareadas con capitel de moño.


El retablo mayor, es una composición contemporánea a base de elementos barrocos de diversa procedencia. Se encuentra presidido por el grupo escultórico de Nuestra Señora de la Piedad, imagen de madera policromada fechable a finales del siglo XVII. A ambos lados el éxtasis de Santa Teresa y la visión de San Antonio, pequeños grupos dieciochescos de origen italiano.

Una de las puertas laterales alberga el grupo escultórico de la Sagrada familia, en madera policromada y atribuible a Luisa Roldán. Entre sus obras destacan los bustos del Ecce-Homo y la Dolorosa atribuidos a Pedro de Mena de mediados del siglo XVII.

Las Concepcionistas elaboran dulces durante todo el año y los venden a través del torno de la calle Feduchy al que acuden numerosos gaditanos y visitantes para probar las distintas especialidades que elaboran. El horario es de lunes a viernes es de 10,00 a 13,15 y 17,00 a 18,45 h. Sábado de 10,00 a 13,15 y 17,00 a 18,00 h. Domingos 11,00 a 12,30 h

miércoles, 30 de mayo de 2018

ALAMEDA APODACA


La Alameda Apodaca y del Marqués de Comillas es un paseo ajardinado del casco histórico de Cádiz, que corre paralelo al mar y a la muralla de la ciudad de este a oeste que se inicia en las murallas de San Carlos y termina entre el Baluarte de la Candelaria y la iglesia del Carmen. 

Este paseo, reservado de los temporales, se dispone sobre las murallas junto a la bahía y es, desde el siglo XVII, uno de los lugares más frecuentados de la ciudad. A lo largo de la historia ha sufrido varias reformas, pero la que conformó su actual aspecto fue realizada en 1926 por Juan Talavera y Heredia.


Sigue el gusto ecléctico del regionalismo, y destaca la ordenación de una variada sucesión de salones decorados con cerámicas sevillanas y elementos de forja que no impiden disfrutar de la visión del mar. Especialmente logrado resulta el diseño y disposición de las farolas sobre la balaustrada. Posee dos ficus centenarios traídos de Australia y unas vistas extraordinarias de la entrada a la Bahía.

La parte este del paseo recibió su actual nombre de Alameda Apodaca en 1856, en honor del almirante gaditano de ascendencia vasca, Juan José Ruiz de Apodaca y Eliza, (Cádiz 1754-Madrid 1835), último virrey de Nueva España y Capitán General de la Real Armada Española, mientras que el lado oeste se denomina del Marqués de Comillas por Claudio López Bru, segundo marqués de Comillas. En uno de sus salones se sitúa el monumento al Marqués de Comillas, proyectado en 1919 por Antonio Parera y Saurina. Se encuentra rematado por una airosa victoria alada, que descansa sobre un pilar alto, cuya base se encuentra decorada con esculturas y relieves.

La Alameda está incluida dentro de los Jardines de Interés Cultural ubicados en Cádiz que se incluyeron en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz en 2004.

PARQUE GENOVÉS


El Parque Genovés es la zona verde más amplia del casco antiguo. Permaneció al margen de la expansión urbana experimentada por la ciudad a lo largo del siglo XVIII,  por estar sometida a servidumbre militar. En aquella época ya era utilizada como lugar de esparcimiento y se conocía como Paseo del Perejil, a causa de su escasa y pobre vegetación.

A mediados del siglo XIX se creó un amplio paseo arbolado, llamado de las Delicias, que desembocaba en un jardín, y avanzado el siglo, en 1892, el alcalde Eduardo Genovés Puig, importante político que fue además presidente de la diputación y senador del Reino, acometió la remodelación definitiva, consolidando su aspecto romántico y el trazado que aún presenta. En su primera etapa de regidor realizó otro gran proyecto como el ensanche de la Plaza de la Catedral. Retirado de la política, el 5 de julio de 1897 Eduardo Genovés sufrió un ataque al corazón mientras paseaba por el parque que actualmente lleva su nombre, del que fallecería tres días más tarde. Fue nombrado hijo adoptivo y benemérito de la ciudad de Cádiz y acaparó numerosas distinciones. 

El parque tiene forma trapezoidal, limitando con el Hotel Parador Atlántico, el Paseo de Santa Bárbara,  la avenida Duque de Nájera y con la calle González Tablas, donde se encuentra la entrada principal. La puerta situada en este lado permite el acceso directo a una amplia avenida central, dividida en tres calles por una doble hilera de parterres simétricos.


El parque tiene interesantes especies de procedencia diversa, lo que lo convierte en un auténtico Jardín Botánico, y acoge un conjunto de pequeños monumentos entre los que destacan los levantados en honor de José Celestino Mutis y de José María Pemán, así como la popular fuente de los Niños del Paraguas. En él se encuentra el Teatro Pemán, un teatro de verano, en remodelación.


Uno de los lugares destacados del parque es La Gruta, lago con cascada donde conviven varias especies de aves.

lunes, 28 de mayo de 2018

GRAN TEATRO FALLA


Desde los primeros años del siglo XVII hay constancia de la existencia de locales estables, destinados a la actividad teatral en la ciudad. Durante el siglo siguiente llegaron a funcionar tres edificios dedicados al arte dramático español, a la comedia y óperas en francés e italiano. En el solar donde se asienta el Gran Teatro Falla, se construyó en los primeros años del siglo XIX, cuando la ciudad estaba sometida al sitio francés, el llamado Teatro de San Fernando, destruido más tarde por un incendio.


En 1885 se iniciaron los trabajos del Gran Teatro de Cádiz, según proyecto del arquitecto Adolfo Morales, concluido en 1910. Se trata de un edificio exento, de estilo neomudéjar, con exterior en ladrillo visto decorado por arcos de herradura. En la gran sala interior los palcos se resuelven mediante estructuras de hierro que utiliza motivos de inspiración nazarí, mientras la techumbre está cubierta por un lienzo en el que se representa una bóveda de tipo califal con escenas alegóricas de artes escénicas. Este trabajo corrió a cargo de los pintores Felipe Abarzuza y Julio Moisés, quienes también realizaron el conjunto de pinturas que decoran el foyer.

Uno de los secretos de su gran sonoridad es que bajo el escenario hay unos pozos de agua que hacen que esta sea tan especial.

Hasta 1926 su denominación fue la de Gran Teatro de Cádiz, hasta que en ese año pasó a llamarse Gran Teatro Falla en honor al insigne músico gaditano, hijo predilecto de la ciudad.

El Gran Teatro Falla acoge todo tipo de obras relacionadas con las artes escénicas durante todo el año, y alcanza gran celebridad por ser el escenario donde se desarrolla durante el mes de febrero el Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas del Carnaval de Cádiz. 

Visitas previa solicitud

domingo, 27 de mayo de 2018

MONUMENTO A LA CONSTITUCIÓN DE 1812


Está situado en la Plaza de España, en los terrenos ganados al mar al principio del siglo XX tras derribar las murallas. Fue construido entre los años 1912 y 1929, aunque la idea de su construcción parte del  siglo anterior, siendo solicitada su realización por el Municipio Gaditano al Congreso Nacional con fecha  27 de marzo de 1812 y aprobado el mismo año. Sin embargo, a consecuencia de la inestabilidad política y del desgaste económico y humano provocado por las sucesivas guerras, pasarán cien años para que pueda llevarse a cabo la construcción del Monumento. 


En 1911 se convocó en Madrid un nuevo certamen, exigiendo la convocatoria que para su realización fueran asociados un arquitecto y un escultor, estableciéndose el premio en un millón de pesetas. El concurso lo ganó el Proyecto presentado por el arquitecto Modesto López Otero y el escultor Aniceto Marinas García. Según consta en un artículo publicado en la Revista “Raza” en 1919, ambos autores leyeron, en repetidas ocasiones, la Constitución para conseguir la necesaria inspiración con la que realizar el Monumento.


Su estructura está formada por un alto pilar de cuya base parten dos cuerpos curvos que simulan un hemiciclo. El  pilar central tiene pilastras jónicas adosadas que sirven de base para un grupo escultórico que sostiene la Constitución. En la parte inferior del pilar se sitúa un sillón con tres flores de lis, símbolo de Fernando VII y una figura femenina que representa a la Constitución, portando la espada de la justicia. El brazo de la izquierda del hemiciclo se dedica a los que elaboraron la Constitución procediendo a su jura, un grupo alegórico sobre la prosperidad y una estatua ecuestre en bronce que representa a la paz portando una cruz. El brazo de la derecha representa a los que lucharon por la independencia alistándose, un grupo escultórico que representa a los ciudadanos marchando a la guerra y una escultura ecuestre en bronce que representa a la guerra.

En la parte posterior figura una representación de Hércules con relieves alusivos a los derechos reflejados en la Constitución y los nombres de diputados importantes.

MUSEO DE LAS CORTES DE CÁDIZ

El Museo Iconográfico e Histórico de las Cortes y Sitio de Cádiz está situado en la calle Santa Inés, en pleno centro del casco antiguo de la Ciudad y junto a la histórica iglesia-oratorio de San Felipe Neri. Fue creado por acuerdo municipal de 7 de julio de 1909, por iniciativa del ilustrado alcalde Cayetano del Toro y Quartiellers, con motivo de la conmemoración del Centenario de las Cortes y de la Constitución de Cádiz.

 El Museo se halla dedicado a la Historia de Cádiz durante el siglo XVIII y primer cuarto del XIX , especialmente al Cádiz de las Cortes y a la Constitución de 1812. En la planta baja, en concreto, se exhibe una amplia  colección de personajes señeros del Cádiz dieciochesco, incluyendo los más insignes militares, artistas y científicos ilustrados de aquel período.

Al fondo de dicha planta, en una zona dedicada a los antecedentes históricos, hemos de resaltar un cuadro al óleo que representa la plaza de San Juan de Dios durante el asalto y saqueo anglo-holandés de 1596,  así como una gran vista panorámica de Cádiz en el siglo XVII (donada generosamente por la gaditana familia Arámburu). Destaca también una notable talla escultórica que procede de un navío de la época y que representa, al parecer, a la Virgen del Rosario.


En la escalera principal luce una artística vidriera en la cual se recrea alegóricamente la Jura de la Constitución de 1812 por parte de las distintas representaciones de la nación.


Una vez ya en la planta primera, nos sorprende la pieza central del Museo: el gran plano en relieve de la Ciudad, popularmente conocido como la “Maqueta de Cádiz”. Dicho modelo tridimensional, a escala 1/250 aproximadamente, refleja el estado del intramuros de Cádiz  a comienzos del último cuarto del siglo XVIII. Fue realizado, a instancias del rey Carlos III, por un amplio equipo de artesanos dirigido por el ingeniero militar Alfonso Jiménez (entre julio de 1777 y marzo de 1779). Para ello, se utilizaron maderas de diversas calidades (caoba, acebo, cedro, acana y ébano), marfil, hueso y ciertos detalles en plata. La misma sala se complementa con el monumental lienzo de Salvador Viniegra, realizado entre 1910 a 1912 y titulado “La Promulgación de la Constitución de 1812”. Representa la cuarta y última lectura que se hizo en Cádiz del Código recién aprobado, lectura que tuvo lugar, la lluviosa tarde del 19 de marzo de 1812, en la plaza de San Felipe Neri (que luego se denominaría “Plaza de las Cortes”)..

La sala principal de dicha planta alta se centra en la defensa de Cádiz y de la Isla de León –hoy ciudad de San Fernando- frente al asedio de las tropas napoleónicas (1810 a 1812) durante la Guerra de la Independencia española.  

Tras bajar la escalera interior, se accede  al área dedicada monográficamente a las Cortes de Cádiz y a la Constitución de 1812. Por último, el recorrido museístico finaliza con una pequeña sala que recoge algunas escenas y personajes implicados en los apasionantes sucesos del período denominado Trienio Liberal o Constitucional, en el cual estuvo vigente en la práctica la Constitución de Cádiz (1820 a 1823).

viernes, 25 de mayo de 2018

FABRICA DE TABACOS -PALACIO DE CONGRESOS DE CÁDIZ


La Real Fábrica de Tabacos de Cádiz, pionera en España, fue creada en 1741, por Felipe V, si bien, a finales del siglo XVII ya existía actividad industrial tabaquera en Cádiz. Se traslada después a los locales de la alhóndiga en la calle Plocia, que fue posteriormente cedida al gobierno para la instalación de una fábrica moderna en la que llegaron a trabajar más de 2.000 operarias.


Las obras que dieron el aspecto que tiene actualmente finalizaron en 1885 y  cambiaron todo el antiguo edificio excepto la zona de bóvedas. El proyecto se debe a Federico Gil de los Reyes. El resultado del proyecto fue un macizo y llamativo edificio de ladrillo visto, cerámica vidriada en cubiertas y algún detalle a mitad de camino entre las fábricas inglesas y la evocación tradicionalista, con tres pisos de altura, planta irregular formando manzana exenta y estilo neomudéjar.


En su interior se encuentran interesantes estructuras de hierro, sobresaliendo las del patio y la gran montera de fundición y vidrio que cubre el mismo.

A finales del siglo XX dejó de cumplir sus funciones fabriles, al trasladar la actividad tabaquera a una nave a la entrada de Cádiz.


El Palacio de Congresos de Cádiz  construido aprovechando las estructuras de la antigua fábrica de tabacos, se ha convertido en uno de los edificios emblemáticos de la ciudad. Desde grandes congresos a pequeñas reuniones, el palacio se adapta a las necesidades de cada usuario, así como a todo tipo de actividades cívicas, culturales o científicas. 

Está ubicado en pleno corazón del casco histórico junto a la estación de ferrocarriles, el puerto de Cádiz y el circuito comercial.